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PostHeaderIcon Cuadernos de la estancia en Neila de D. Pedro Adolfo Rubio (1921-1927)


NoticiasD. Pedro Adolfo Rubio era boticario, pero en su ser más íntimo se sentía escritor. De hecho en su primera juventud, con 22 años, ya fue director del periódico de Ciudad Real, EL LABRIEGO, en el que colaboraba.

Nace el 10 de septiembre de 1880. De su infancia no conocemos más que pronto quedó huérfano de padres. Y, entre lo que podemos desentrañar de estos sus diarios, la herencia familiar, de la que debía ser albacea su hermana, le fue restringida por algún affaire del juego. Y así, medio desterrado o desterrado del todo, después de pasar por Valencia con más pena que gloria, acabó en Neila un 24 de julio de 1921, a la edad de 40 años.

En Neila pasa siete años ejerciendo de boticario. El panorama que se encuentra es desolador. Él, que es una persona culta, cultivada, sensible como un poeta, se ve encerrado en un pueblo miserable, como miserables debían ser todos los pueblos de España, en el que no había ni carretera, y sí muchas moscas y piojos.

Apenas describe su actividad en Neila. Se intuye más que se conoce, que vive cómodamente como integrante de lo que el mismo denomina señorío, aunque la vida le parece cara y mísera.

No entra en detalles, pero su llegada a Neila parece más propia de la conquista del oeste: un viaje épico y agotador. Desprecia íntimamente a los caciques del pueblo, al maestro, al médico, al cura… A algún cura lo llega a acusar hasta de ser un ladrón sacrílego, (también de visitar enfermas jóvenes para ponerles el termómetro…). Probablemente todo ello no sea más que un reflejo de su propia desazón por su situación personal, que el encuentra fuera de lugar, por su condición de perdedor o simplemente porque apenas encontraba otro estímulo intelectual que el de sus tan queridos periódicos, de los cuales el se siente columnista y colaborador.

Esa inquietud le lleva al mundo de la política, no sabemos en qué grado de implicación, de la mano del dictador Primo de Rivera. Entre sus lecturas, parece que le deja huella Gabriele D'Annunzio, precursor del fascismo italiano.

Con él llega la carretera de Quintanar a Neila. Y como hecho dramático, describe la "misteriosa desaparición" del cartero hacia 1919-1920, lo que dejó una notable impronta en todos los vecinos.

Permanece en Neila hasta finales de julio de 1927. Lo último que sabemos de el es que se situó en Baracaldo y sus descendientes son sevillanos.

Los siguientes cuadernos son un delicioso retrato de la época y de una sociedad rural deprimida, eso sí, teniendo la disposición necesaria para leerlos desde la distancia.

Fuente: Prólogo "Diario íntimo de un poeta" por Pedro Antonio Fernández de la Cuesta.

Archivos

  • "Diario íntimo de un poeta". Cuadernos de D. Pedro Adolfo Rubio. [ Descargar PDF ]

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